Zapatero ya tuvo lo suyo. Durante años critiqué sus sectarias chapuzas porque los sufridos españoles no merecíamos semejante “Gobierno”, o lo que fuera. Y ahora te toca a ti, Mariano. No es manía antigubernamental sino exigencia democrática que a todos nos debes, tú y cuantos nos gobiernen, sean del color y la caspa que sean.

Así que pórtate bien porque te tengo en observación y este blog será un Diario de cuanto en tu gestión sea criticable.

Aunque no por ello voy a dejar de destacar cuanto sea encomiable ni dejar de dar caña a la oposición cuando sean detestables.


viernes, 5 de abril de 2013

Mariano y la navaja sevillana



Mariano vende a Cataluña el control de nuestros satélites de comunicaciones militares.
Habremos de volver a las palomas mensajeras.


En el ámbito quirúrgico la posición de Kraske ó Jacnnife, es una variante del “Decúbito Prono” –boca abajo– pero con las caderas levantadas un poco más que los hombros. O sea, con el culo en pompa.

Esta postura es también llamada "de navaja sevillana".

Esta es la posición en que parece entrevistarse Mariano con Arturo Mas, predispuesto a lo que sea con tal de contentar al que quiere nuestro dinero para usarlo contra nosotros. Ya vale, que si el culo es de Mariano, el dinero es nuestro. Que disponga de lo suyo como quiera pero que respete lo nuestro.

A Rajoy le faltan pantalones para poner firmes a Mas y a sus compinches separatistas. La posición que se espera de quien gobierna España no es la de navajero sino de que no hay un duro más a Mas a menos que pasen por el aro y se dejen de experimentos independentistas a costa de los españoles. Todo eso dicho erguido, con dignidad, en posición de firmes y con la barbilla levantada. Y los ojos inyectados en sangre, faltaría más.

Por el contrario, Rajoy se doblega a todas las exigencias de Mas que sigue despilfarrando el dinero que le llega de Madrid. Arturo sabe que con pedir más dinero encañonando al Gobierno con un referéndum todos se rendirán. Se lo darán y volverá a disponer de fondos para su soberanismo. Y así hasta que den un portazo.

La última reunión secreta entre el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el de la Generalidad, Arturo Mas, parece que empieza a dar sus frutos para los separatistas catalanes. Lógicamente esas reuniones son secretas para que nadie sepa en que términos discurren ni lo que se dicen. Supongo que puede hablarse de posturas encontradas. Interpreten esto como quieran.

Rajoy entrega a Mas el control de la empresa estratégica Hispasat sin otra justificación que agradar a la Generalitat. Con ello, Rajoy, además de poner en peligro la seguridad nacional, también renuncia al patriotismo y otras obligaciones porque los catalanes controlarán en total 8 satélites, incluidos los 2 que garantizan las comunicaciones militares españolas. Algo incomprensible y más propio de un Zapatero que no creía en la nación española ni en el patriotismo que el presidente del gobierno le debe a España.

El Gobierno de Mariano Rajoy está negociando la venta a Abertis, filial de La Caixa, del 25% de la compañía de satélites Hispasat, que todavía controla el Estado español a través de la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI).

Se trata de un gesto más para contentar al Ejecutivo de Artur Mas dentro de la campaña de acercamiento y diálogo con la Generalidad para que abandone la deriva soberanista de Cataluña. "Hispasat se vende por unos 235 millones de euros, en línea con otras operaciones sobre la compañía, aunque a un precio barato si se considera que Abertis-La Caixa-CiU controlarán la empresa.

Esta operación supone que La Caixa controlará un instrumento clave para la economía, la seguridad y la defensa nacional al margen de cómo evolucione la actitud de la Generalitat respecto a España. Algo inadmisible y escandaloso que debería impugnarse por quienes puedan hacerlo.

Incluso sería así en un escenario de máxima confrontación. Una decisión de demasiado calado para ponerla en la balanza a cambio de lo que no pasa de ser una simple reducción de hostilidades. Eso tendría sentido si el nacionalismo catalán hubiera dado ejemplo de lealtad institucional al Estado.

El tema es grave. Si en lugar de entregar el control de la compañía a los catalanes, se hubiera vendido a los americanos poniendo en sus manos nuestras comunicaciones militares, habrían salido voces de debajo de las piedras para exigir el cese de las negociaciones y pedir responsabilidades políticas. Hubiera sido preferible. Lamentablemente son mejores aliados de España los americanos que quienes quieren separarse de ella a las bravas.

Lo que pretende Arturo Mas es que todos sus derroches soberanistas y la quiebra catalana sea finalmente soportada por el Estado español, a quien pide cada vez más dinero para mantener su patética “nación catalana”. No faltan subvenciones para sus “embajadas” catalanas, ni para la promoción de la lengua-pijama catalana –sólo sirve para andar por casa– o de las selecciones “nacionales” deportivas, pero este mes no tiene para pagar las nóminas de los funcionarios de la “Generalitat” y le pide dinero a Mariano que, como no es suyo, se lo dará.

De una vez por todas hay que exigir a Mariano que aplique a Cataluña el artículo 155 de la Constitución Española (1) y obligue a Arturo Mas a cumplir las obligaciones que la Constitución y otras leyes le imponen o que se suspenda la autonomía catalana por desacato reiterado a tales obligaciones. El sistemático incumplimiento de las distintas resoluciones judiciales que los gobernantes de Cataluña se pasan por el forro así lo exige.

También sería exigible que Mariano cumpliese el artículo 153 de la Constitución, donde se estipula que el control de la actividad de los órganos de las Comunidades Autónomas se ejercerá por el Gobierno, entre otros organismos, en lugar de permitir que funcionen a su libre albedrío al margen de la Constitución y en contra de los intereses generales.

En lugar de hacer uso de su autoridad y atribuciones, Mariano ya no sabe qué hacer para contentar a los ambiciosos catalanes y lo peor de todo es que aunque les regalemos el Banco de España no cederán ni rebajarán su plan de acción separatista. Su meta es inamovible y sólo pretenden conseguir todas las ventajas posibles de los memos que nos gobiernan.

Se les ha ofrecido de todo. Rajoy ha ofrecido a Mas una reforma en profundidad del sistema de financiación con una mejora evidente en la financiación catalana, aun a costa de abrir una guerra intestina en el Partido Popular y una pugna con otras comunidades autónomas. Una fórmula que sin llegar al pacto fiscal que proponía Mas en septiembre de 2012 –y que abandonó para apostar por el referéndum soberanista– si puede satisfacer a Cataluña.

Esta reforma se sumaría a la medida adoptada hace unas semanas de permitir una especie de “déficit a la carta”, que permitirá flexibilidad en el endeudamiento de las Comunidades Autónomas y que supone renunciar al objetivo de un déficit único para todas ellas.

En cualquier caso una reforma injusta a la medida de las exigencias catalanas que con sus amenazas separatistas conseguirá cuanto le venga en gana para seguir con sus derroches en la construcción de una nación catalana, a lo que contribuiremos todos con la colaboración de Mariano.

Tras rechazar el pasado mes de septiembre el pacto fiscal que le propuso Artur Mas y que, según los nacionalistas de CiU, permitiría acabar con el “agravio” del presunto déficit fiscal que padece Cataluña, Rajoy parece dispuesto ahora a aceptar esa idea.

También se plantea un sistema de limitación de solidaridad –limitar el dinero que las comunidades ricas dan para repartir con las pobres y equilibrar la balanza– y para ello se mira el modelo alemán que impone límites a esa solidaridad entre territorios.

Curiosamente, no existe tal “modelo alemán”, como hace ya un año quedó aclarado, incluso desde la propia Generalidad, gracias al informe de Convivencia Cívica Catalana, que analizó el sistema federal alemán y la normativa que lo regula con el objetivo de comprobar la veracidad de un presunto límite de solidaridad inter-territorial de las regiones (länder) alemanas, fijado supuestamente en un déficit fiscal máximo del 4% de su PIB.

A pesar de su inexistencia, el expresidente de la Generalidad Jordi Pujol habló de este falso límite en una entrevista radiofónica en RAC-1 en noviembre de 2010. Previamente, fue el líder de Unió, Josep Antoni Duran Lleida, quien adujo este argumento en el Congreso de los Diputados en febrero de 2005 y lo repitió en marzo de 2011. Finalmente, Artur Mas se lo hizo suyo en febrero del pasado año en una entrevista ofrecida al diario francés Le Monde.

Y ahora es el Gobierno español el que parece asumir como verdad una mentira machaconamente repetida, que incluso reconoció como tal la propia Generalidad de Cataluña.

Con tal aceptación, no sólo es el Gobierno quien parece estar con la boca abierta con cara de estúpidos, tragándoselas todas, sino que a muchos españoles se les queda la misma expresión cuando se enteran de estas y otras cuestiones, como digo, propias de estúpidos.

Aunque Mariano, en la posición de navaja sevillana, es el que parece estar más cómodo.

Y si no es así, ¿por qué repite sus bajadas de pantalones?




(1) – Constitución Española – Artículo 155

1.- Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.

2.- Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas.




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